sábado, 24 de febrero de 2018

Jornadas olímpicas del 23 de Febrero

Enormes fueron la expectación y el interés con los que nuestros alumnos aragoneses acogieron el pasado 23 de Febrero las jornadas de esta quinta edición olímpica. La temática de este año - Revolución y utopía -, enfrentó a los participantes a verdaderos retos intelectuales con preguntas de difícil solución y abordables solo desde la serenidad y la lucidez que exige la filosofía. 

Desde la organización, os deseamos lo mejor a partir de ahora y confiamos volver a encontrarnos el próximo 11 de Abril en la Facultad de Filosofía para el desarrollo de las defensas orales y la entrega de premios. Recordad que será necesario defender públicamente lo escrito en las pruebas para poder obtener el anhelado premio final y el pase a la fase nacional. Dentro de un mes, aproximadamente, publicaremos en el blog los nombres de los alumnos clasificados para esa nueva fase que deberán acudir ese día a la Facultad con la defensa preparada. Aquí podéis ver las pruebas propuestas de Ensayo y Dilema






Aprovechamos también para recordaros que el plazo de envío de Fotografías y vídeos finaliza el próximo 28 de Febrero. Finalmente, también queremos agradecer la enorme labor de cooperación mostrada por parte de todos, alumnos y profesores -especialmente, por los profesores integrantes del grupo coordinador de la Olimpiada, entre los que me incluyo, y sin los cuales esta actividad no hubiera tenido lugar-

Hasta pronto, 

David

sábado, 10 de febrero de 2018

El Solitario



Me piden que, con motivo del aniversario del fallecimiento de Ernst Jünger (1895-1998), a cuya magna obra tantos años de estudio he dedicado, escriba algo sobre él. Si mi tiempo lo permite escribiré sobre el Solitario, porque Jünger fue, desde luego, un Solitario. En un tiempo como el nuestro en el que cada vez hay más que viven-conectados-unos-a-otros, como construcciones intersubjetivas en las que importa más el inter que la subjetividad, hablar sobre el Solitario podrá resultar extraño, o, cuando menos, ajeno. Y eso a pesar de que un abanico de importantes escritores, como Peter Handke, autor de Ensayo sobre el Lugar Silencioso, o el japonés Seicho Matsumoto, ya lo han hecho, y de qué manera.

Hablaré sobre el impulso thanático que también nos pertenece, aunque no lo queramos ver, ni quieren que lo veamos. Mucho se ha pensado sobre el eros y sus formas, como las polis y las teorías políticas,  el arte o las tipologías sociales, pero, en relación con ello, apenas se ha reparado en la importancia del thánatos y sus fines. Hablaré sobre la soledad como fuente de aprovechamiento, diferente del que es susceptible de medida y agotamiento. Hablaré del Bosque Aokigahara, de la práctica Ubasute, de Islandia y la emboscadura como castigo; del Bosque de Bartleby y del sentido del preferiría no hacerlo; del soto de Glásir, del Hechizo del Reloj y del Anarca de Eumeswil

Pero todo ello, si mi tiempo lo permite.

viernes, 2 de febrero de 2018

Apariciones

Camino a mi lugar de trabajo como habitúo a hacerlo. Bendita rutina. Siempre ahí, esperándote. La misma mujer de cabello rizado que se cruza. El mismo niño corriendo al autobús. La misma anciana que apoya pesadamente su ligero bastón. La ciudad se descubre siendo la misma. Bendita rutina. Las mismas ideas rondando la cabeza. A veces, sin embargo, alguna de ellas se separa. O un transeúnte, que resulta ser alguien conocido. Te merece tu atención. Conversas. Y vuelves a aquella idea que habías dejado como suspendida, quizá para siempre. 

Hay que entrar a trabajar.

martes, 23 de enero de 2018

Ciudades a la intemperie

El nuevo número de la Revista Ábaco, Nº 94, sobre el tema de convivencia, desigualdad y gestión del conflicto en las denominadas "Ciudades a la intemperie", sale ahora a la luz con variados e interesantes trabajos de especialistas de diferente procedencia. El magnífico reportaje fotográfico que ilustra la revista es obra de Sara Janini. Escriben diversos autores a partir de trabajos de investigación aplicada en barrios populares, con metodología, coordinación y auspicio del Instituto IMEDES con diversas Universidades. Los casos tratan de diversos barrios de Madrid, Zaragoza, Valencia, la isla de La Palma, México, también estudios sobre desigualdad en distintos ámbitos educativos, del mercado de trabajo, refugiados y acerca de la ciudad y su cosmos. Obituario sobre Janiguchi, reseñas y críticas de libros, entre otras cosas.




Sin duda, una excelente publicación de plena actualidad, que va de lo local a lo global, extrapolada a muy diferentes campos de nuestra vida cotidiana a escala internacional, y en la que me honro en participar con mi trabajo Del cosmos a la ciudad; de la ciudad a la intemperie, que espero disfruten.

Se puede obtener solicitándola desde la librería habitual o bien desde la web de la Revista Ábaco.

sábado, 20 de enero de 2018

Tiempo para ser

Para mis padres, por su cuadragésimo segundo aniversario

No hace tanto tiempo que los amigos nos reuníamos bajo el calor de un techo, de una de aquellas "cabañetas" que, hechas a base de ramas y paja, abrigaban nuestra intimidad lo mismo que ahora puedan hacer nuestros hogares, para escribir cartas de amor a una desconocida amiga, o planear nuestra siguiente travesura que removiera el mundo adulto. Eran momentos de reclusión, pero también de comunión, donde apenas importaba lo que sucediera más allá de aquellas paredes de ramas. Es ahí, en esos momentos, cuando se construye quien uno es. No creo, como dicen los manuales, que la identidad, ni la de los individuos ni la de los pueblos, sea resultado de ninguna construcción, de una narración que, hecha desde el presente, sea constructora de sentido. No dudo que esta narración exista, pero no somos por ella. Más bien, construimos narraciones (si lo hacemos) porque primero fuimos, nos abrigamos en aquel espacio para la intimidad, abriéndonos al mundo y avivando una curiosidad que solo el tiempo, y quizá la eternidad, pueda terminar de germinar, hasta que ya no se pueda ser más.

Gracias a los dos, que tanto nos dejasteis construir.

domingo, 14 de enero de 2018

Voluntad pura

Puede definirse la técnica como el paso de lo necesario a lo posible. Por la técnica el mundo se pobla de mundos posibles, construidos, elegibles. La técnica, con sus artefactos, obras, construcciones, narraciones, símbolos, va apartándonos de lo necesario y proveyéndonos de nuevas posibilidades, que, montadas sobre otras, conforman mundos cada vez más alejados de la tierra que nos engendró. No voy a hacer una historia de la técnica, recreando las diferentes etapas de posibilitación (y es que el tema solo me interesa a medias) Tan sólo advertir el aspecto común que tienen el período en la que el hombre se lanzó a conquistar el espacio y el tiempo, con sus medios veloces de transporte y locomoción, y el período en el que pretendió revolucionar la comunicación, con los cableados, los chips y lenguajes artificiales. Si la primera nos alejó para siempre de la necesidad de nuestras piernas para desplazarnos, la segunda nos apartó de la proximidad y de la necesidad del contacto para comunicarnos. Ahora, con la investigación en biotecnología e ingeniería genética, nuevas técnicas se lanzan a la conquista de nuevos mundos posibles. Por ejemplo, según el recién publicado El útero artificial, el biólogo y filósofo Henri Atlan asegura que en poco más de medio siglo la mujer podrá elegir dar a luz a su hijo o dejar a la máquina que haga ese trabajo. La primera maternidad entrará también en el reino de lo posible, dejando de ser necesarios el parto y el alumbramiento, y quien sabe si, con el tiempo, también desaparecerán la necesidad del dolor, de la enfermedad o de la descomposición. Un mundo totalmente técnico, domeñable por la Voluntad, se alzaría ante nosotros. Todo sería elegible y a nada estaríamos atados. Seríamos solo Voluntad, nada más y nada menos.

Pura quimera.

domingo, 7 de enero de 2018

Más acá de los dioses y de los monstruos

No suelo frecuentar Facebook, entre otras razones, porque cuando lo hago acabo enfrascándome en discusiones y lecturas que, si bien interesantes y muchas veces ilustrativas, me distraen de la tarea en la que estaba ocupado hasta el punto de dejarla atrás para siempre. Entrar en Facebook significa despertar de un sueño para entrar en otro que, por su intensidad y duración, te hace olvidar qué te llevo a él. Pues bien, como digo, el otro día, en una de esas interesantes discusiones, con una amiga filósofa, salió a relucir la idea de que los inventos científicos y tecnológicos siempre van por delante de los propósitos reguladores provenientes de la ética y de la política. La realidad se impone, y fruto de la nueva posición en la que quedamos tenemos que bregar con aquella. Normas, leyes, principios reguladores, obedecen a la necesidad de afrontar una realidad que, pese y contra ellos, en ocasiones acaba transfigurándose y exigiendo, por tanto, nuevas normas, leyes y principios. Porque el ser no nace del pensar, sino el pensar del ser. Esta idea, claro está, lleva a plantear la pregunta por las condiciones que explican aquellas transformaciones, pero cuya respuesta resulta baldía, si consideramos, como hasta ahora, que cualquier tentativa de explicación depende de que la realidad no cambie, súbita o progresivamente.

La idea de que la circunstancia oprime el pensar hasta determinarlo no es nueva, ni tampoco vieja. Diría que es intemporal, pues la encontramos reflejada en diferentes momentos y corrientes del pensamiento. Además, refiriéndola a ámbitos diferentes (pensemos en Walter Benjamin y la época de la reproductibilidad del arte, en Ortega y su teoría de la idiosincrasia de los hombres y los pueblos, en Marx y su materialismo histórico, etc.) En esta línea, hay quienes han pensado que la opresión puede llegar a ser tal que se produce algo así como una asfixia del pensar, su ahogamiento definitivo, y entonces todo desemboca en Estados tecnocráticos que no permiten el distanciamiento suficiente para formular la pregunta iniciática por el ser del mundo (al respecto, sin embargo, hay que considerar que pensar que el pensar pueda ser definitivamente abandonado es, en sí mismo, una contradicción.)

Una de estas tecnologías impositivas, que tanto interés está despertando en la comunidad científica (y que auguro será motivo de interesantes y fructíferos debates entre filósofos también en las próximas décadas), es la llamada ectogénesis, que estudia el desarrollo de los fetos fuera del cuerpo humano con vistas a diseñar úteros artificiales que, provistos de líquido amniótico y conectados a una serie de tubos de alimentación y cables de monitorización, permitan vigilar y controlar el desarrollo del embrión hasta su gestación fuera del útero materno. El científico británico J.B.S. Haldane acuñó el término ya en 1924 y predijo que para el año 2047 solo el 30% de los nacimientos serían por reproducción humana. Quizá, más exactamente, cabría decir que solo el 30% de las apariciones de seres humanos serían nacimientos. Esta predicción parece sacada de la película Matrix, pero ya hay científicos que corroboran ésta y otras predicciones más inquietantes.

Independientemente del acierto y veracidad de estas predicciones, lo que parece claro es que la ectogénesis es un caso de innovación tecnológica que, por su vigorosa influencia y poder transformativo, desplaza al pensar hasta situarlo en una nueva posición, dándole nuevos cometidos y abriéndole a nuevos caminos. La ética y la política, si bien rezagadas por su posición siempre trasera, ejercen entonces de obligada resistencia separando al hombre de aquellos mundos inciertos y desconocidos sólo descritos en la literatura de ciencia ficción, donde el ser humano, fuera de los límites de lo debido, puede enfrentarse, ahora sí, a sus dioses y monstruos.